Domingo, 26-4-2009 - Londres - Barcelona - Zaragoza
Siendo el último día del viaje no quise alejarme demasiado de la zona, a las dos y media tenía reservado un taxi para ir al aeropuerto. El sábado me informaron en el hotel de que el domingo tenía lugar la maratón de Londres y además había huelga de metro, con lo cual ir hasta Heathrow podía ponerse complicado.
Volví a visitar el Museo Británico, de camino entré en una tienda de cómics donde encontré el último número de Sandman que me faltaba (y todos los demás, dicho sea de paso, podría haber empezado por ahí en lugar de rebuscar en cinco librerías distintas). Me quedé en la primera planta, volviendo a ver las colecciones griegas, mesopotámicas, precolombinas y asiáticas, y de hecho descubrí alguna sala que me había dejado en la visita anterior.
El resto de la mañana la pasé deambulando por el Soho, Oxford Street y Trafalgar Square hasta que se hizo la hora de ir al aeropuerto. Sesenta libras costó el taxi de las narices, frente a las cuatro que me habría costado el metro (y tan sólo me ahorré veinte minutos). Lo típico, facturar, esperar, cruzar el detector de metales, sin cinturon, intentando evitar que se me cayeran los pantalones (es lo que tienen nueve días con ocho horas diarias de paseos de media y alimentándome a base de pasta y pizza), volver a esperar… llegar a Barcelona, rezar porque la maleta no esté camino de Sri Lanka, respirar tranquilo con la maleta en la mano y endosarle el bolso de la máquina a mi padre hasta llegar al coche. Malcenamos en la autopista (más espaguetis, era lo único que parecía comestible), llegamos a casita y a sobar.
Y chispún.






Pues me ha encantado tu relato. Al margen de lo bien que escribes y de tu peculiar sentido del humor (veo que sigues en forma Toti) el viaje tiene muy buena pinta. Da gusto viajar sólo y sin rumbo fijo. Es la mejor manera de impregnarte de lo que te rodea. Además, haces lo que te apetece realmente hacer.
Has visitado zonas de Londres que tienen una pinta impresionante. Me apunto lo del cementerio para mi próxima visita.
Si vuelves, te recomiendo el paseito por regents canal desde Little Venice a Regents Park. Es una maravilla. Y te recomiendo también pasarte por sus impresionantes parques. Es lo que mejor me conozco porque siempre voy con mi enana a pasear y a los columpios. Justo al norte de Regents Park hay un pequeño parque con una colina desde la que se tienen vistas impresionantes de la City. Creo que se llamaba Primrose Hill.
En fin, que me ha gustado mucho saber de tí y tus impresionantes fotos. Un abrazo.
Casi se me traga los comentarios el antispam de los cojones (a la par que bendito). Me quedé con las ganas de los parques, de hecho tenía pensado acercarme a Canterbury y Oxford y no tuve tiempo. Es decir, podría haberlo sacado aprovechando aún más los días, pero me dejé olvidados cinco kilos en esa ciudad a base de caminatas cargando con ocho kilos de equipo fotográfico y a las 18-19 estaba ya reventado.
El cementerio de Highgate no te lo pierdas, es precioso, la parte este no está mal pero es más normalita, sirve para hacer tiempo hasta que empiezan las visitas guiadas de la parte oeste y saludar al tovarisch Marx, pero la parte oeste tiene mucho encanto.